Primera escuela de percusión con metodología propia, fundada en 1990 por Horacio López. Clases de percusión

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REFLEXIONES DEL COMANDANTE “EGO”
“CARTA DEL 2070”

El sobrevivir pasará a ser una de las metas más importantes en los próximos 100 años.
Sé, por experiencia propia, que cuando nos acercamos a la muerte por alguna razón - accidental o por enfermedad - cambian nuestros anhelos. ¿Valoramos este todavía milagroso presente - para algunos de nosotros -en donde abrimos la canilla y sale agua, accionamos un botón y se hace la luz, gatillamos el “magiclic” y se prende la hornalla? Todo tan simple y tan cotidiano... el oxigeno, que ya me lo olvidaba porque (aún) no me lo trae el sodero; la salud, que suponemos muchas veces tácita. Ni hablar del tiempo, que ya se me hizo tarde.
¿Reconocemos los verdaderos valores?

Mercado de valores”

¿A cuánto cotizará el cm3 de oxigeno? ¿El agua? ¿El tiempo? ¿La verdura? ¿Cuánto cotiza hoy estar mental y corporalmente sano? ¿Será la salud la verdadera libertad?
La energía solar es sin duda una de las más importantes del planeta, sin embargo no se utiliza como tal ¿será que no se puede cotizar para su explotación?
Me llegó hace poco un correo electrónico: “CARTA DEL 2070” - un relato fuerte acerca de las posibilidades de futuro (¿?) -Y ME PARECIO TREMENDO. Sobre todo porque en realidad es casi optimista desde el punto de vista presente, ya que muchas de las terribles cosas que en esa carta describen para el “2070”están sucediendo HOY.
Esa carta del 2070 nos esta dando un tiempo que en realidad no conocemos y que en términos cronológicos es absolutamente relativo.
Los tiempos ya no son los mismos, estamos en un embudo de tiempo acelerando el pulso: cada vez todo más rápido. Es en esa plena aceleración donde nos estamos quedando sin tiempo cronológico. Todo es cada vez más veloz.
¿Llegaremos finalmente al eterno presente, hogar del yo soy?
Tal vez lleguemos a decir “para qué me apuro si ya estoy aquí”.
Pero hoy estamos en una encrucijada: hemos empezado a pintar el planeta desde la puerta hacia el rincón. ¿Cómo hacer para salir sin mancharse?
No será tarea sencilla poder cambiar algunos centros de atención y reconocer los verdaderos valores.

SER HUMANO en peligro de extinción. Sin ser extremista ni alarmista, es necesario hacerse cargo de una realidad objetiva ya casi obvia.
Tal vez esté influenciado por los medios masivos que me hacen notar lo dormidos que aun estamos, porque después que se inunda, se construyen represas; después que se incendia, se compra matafuegos…es lógico que se me ocurra que nos puede pasar lo mismo con el planeta que habitamos. El recalentamiento del planeta ya es un hecho. Lo más interesante de todo esto, es que somos nosotros mismos los que estamos acelerando el proceso. ¿A quién le vamos a echar la culpa? Por supuesto que siempre se puede encontrar un culpable, cagarlo bien a palos para quedarnos tranquilos.
Pero ¿y ahora? ¿Quién es el culpable? ¿Nos dejamos estar?
No voy a ser yo el primero en comentar cuántas manifestaciones climáticas se están sucediendo, ni qué otros fenómenos “naturales” estamos presenciando; también es obvio.

En el sistema de valores, nuestros “intereses” están todavía puestos en la virtualidad del dinero, por lo tanto, que contamine, destruya o malgaste los recursos naturales, no nos provoca ninguna reacción de alerta; mientras el negocio sea rentable todo va bien.


Sin embargo, se podrían prevenir catástrofes urbanas de magnitudes importantísimas.
Si alguno de los sistemas que creemos infalibles colapsara, por la razón que fuera (recalentamiento global, tormentas geomagnéticas, polución, contaminación, desmonte, desequilibrio ecológico u otro fenómeno “natural”); si esto ocurriese por ejemplo con la electricidad, la transición de una energía a cualquier otra, tomaría un tiempo que podría ser fatal para los habitantes de las grandes ciudades, ya que dependemos totalmente de la corriente alterna.
Imaginemos una ciudad sin luz, aeropuertos y bancos sin sistemas, supermercados sin heladeras, grandes edificios sin luz y sin agua. ¿Cuánto tiempo aguantaría una ciudad en ese estadio? Sólo en ese momento entenderemos la magnitud de la catástrofe.
El prevenir algunas de estas posibles manifestaciones de la idiotez humana, es todavía una esperanza también humana.
Solamente deberíamos empezar a despertar a esta otra realidad y descubrir si realmente estamos persiguiendo los verdaderos valores, si es que reconocemos cuáles son esos valores o cuánto colaboramos para mantener todo tal cual está.
Este es un tiempo de crisis, de posibilidad de cambios. Cuando no se sabe por donde empezar ni quién empieza.
Yo por ejemplo, en unos minutos más voy a poner en marcha nuevamente el motor a explosión de mi vehículo, y me iré a cubrir mis ocupaciones, preocupándome más o menos acerca del porcentaje en que estoy influyendo sobre el medio ambiente.

EL COMANDANTE EGO FIN


“LA MENTIRA”

ESTAMOS EN PRESENCIA DE LA MENTIRA COMO ESPECTADORES
COMO UNA PELICULA AJENA A NOSOTROS
NOS GUSTE O NO, LA MENTIRA APARECE POR TODOS LADOS
A PESAR DE NO QUERER VER, LA MENTIRA NOS ATRAVIESA
PORQUE VIVIMOS EN UNA ESTRUCTURA BASADA EN LA MENTIRA
HOY ESTAMOS PERPLEJOS RE-CONOCIENDO LA VERDAD EN CADA MENTIRA
¿CUALES SON LOS VERDADEROS VALORES?
EQUILIBRAR EL PROCESO –MENTIRA-VERDAD- ES LOGRAR LA OBJETIVIDAD
COMENZARÉ CON MI PROPIA HONESTIDAD HACIA
EL OTRO -YO-
YO SOY VERDAD Y ESTOY VIVO, AQUÍ ME QUEDO
PORQUE LA GRAN MENTIRA
SE ESTA DERRUMBANDO


SOBRE LA ACELERACION DE LA ENSEÑANZA

La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse. Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero. Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.

En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: "....haga el bachillerato en 6 meses, vuélvase perito mercantil en 3 semanas, avívese de golpe en 5 días, alcance el doctorado en 10 minutos....."
Quizá se supriman algunos... detalles. ¿Qué detalles? Desconfío. Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas.
Y no creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios.

¿Por qué florecen estos apurones educativos? Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.
A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número. Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las "señoritas livianas", los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco.
Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros.
Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio.
Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando "Desde el Alma" sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro.
Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa.
Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente.
Gane mucho "vento" sin esfuerzo ninguno.
No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable.
¡No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera!

El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. "Nunca termina uno de aprender" reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.

Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante. El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari. Para esta gente sería bueno dictar cursos de olvido. "Olvide hoy, pague mañana". Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente.
Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.
Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los "sistemas para enseñar lo que es bueno", "a respetar, quién es uno", etc.
Todos estos cursos comienzan con la frase "Yo te voy a enseñar" y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.

Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba.
Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida.
De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.

Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo.

"Aprenda a tocar la flauta en 100 años"
"Aprenda a vivir durante toda la vida"
"Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje"

ALEJANDRO DOLINA
“La aventura del conocimiento y el aprendizaje”


ENTREVISTAS

ENTREVISTA POR KARINA BARALE:

Segunda Parte del trabajo: Entrevista

A continuación paso a la trascripción de la entrevista y al análisis que realizo de ella sucesivamente.
- ¿cuál es tu trabajo?
En este momento, me dedico a través del trabajo profesional como músico y docente a trabajar el equilibrio de polaridades energéticas, mediante una terapia alternativa, con los tambores, un formato de mantra, que hace pendular energéticamente centros: intuitivo, intelectual, emocional, y motor.
-¿En que consiste ésta terapia?

Es una terapia de armonización, de centros energéticos, que se realiza mediante una técnica.
-¿Cual es la técnica?
La llamo la técnica de los tres golpes, es un mantra de equilibrio psico-fisico, es la posibilidad de armonizar esos centros, que si no están en equilibrio, aparecerían síntomas de lo que se podría llamar enfermedad.
-¿Cuando consideras que una persona necesite de tu terapia?
Todo el mundo hace una terapia alternativa en su vida para mantener esos centros energéticos en equilibrio, ésta es una más, lo importante es que cada uno reconozca estos centros mediante una introspección.
-¿Como se produciría la enfermedad, que anteriormente mencionaste?
El doctor Bach (flores de bach) dice: “la enfermedad es el resultado del conflicto entre mente y alma”, yo diría que la enfermedad también es la falta de equilibrio entre los centros energéticos “intuición-intelecto””emocional-motor”. La falta de irrigación energética en alguno de esos centros determina en el ser un grado de enfermedad, a veces son leves, lo que generalmente se conoce como bajas defensas, por ejemplo.
-Como reconoces esa falta energética en alguno de los centros?
No lo puedo reconocer específicamente aún, me refiero a no reconocer que centro esta descompensado, pero puedo trabajar para equilibrar esos centros mediante esta terapia, sobre todo con la falta de energía.
-Falta de energía en quien, en vos?
El análisis clínico lo hago en mi, en principio, pero como considero al cuerpo como la herramienta del ser y es igual a todos, también podría decirse que nos pasa a todos. Lo que no reconozco aún es cual de esos centros comienza a descompensar, por llamarlo de alguna manera.
-¿Con que población trabajas? ¿Con quien aplicas esta terapia?
En principio con gente que viene a estudiar percusión, luego si la gente sigue trabajando con el método, empieza a descubrir esta terapia. No se reconoce inmediatamente; un mantra es una célula rítmica que se repite sin solución de continuidad, ayudando a que la mente mecánica libere (por así llamar) al cuerpo a una función de inercia; el correr, por ejemplo, podría ser un mantra.
Tocando tambores con esta metodología la mente mecánica libera al cuerpo del control que mantiene sobre el y permite conectarse con energías muy importante, son energías cósmicas, que se conectan con “uno” en mejor claridad y calidad, como una frecuencia determinada. Mientras la mente mantenga el control del cuerpo y el análisis del presente, esa frecuencia no pasará claramente, como si estuviese mal sintonizada. Nosotros invalidamos esa energía cósmica. La obstruimos con nuestra mente mecánica. Sin duda es nuestra propia interferencia.
Cuando “ego-mente” cree ser el hacedor, no permite el fluir de aquella energía cósmica. Solo cuando “ego-mente” se aburre de tocar un mantra sin controlar nada, sin sentir que lo esta haciendo “el”, entonces aparecerá la posibilidad de conexión y sintonía con la música. Si la mente mecánica soltase parte del control que mantiene del cuerpo y de sus actos, permitiría que la intuición y el intelecto (ambos hemisferios) controlen la situación en estado de equilibrio. Al principio muchos de mis alumnos sienten cierto vértigo del no control, como si al darse cuenta de estar levitando en ese mismo momento cayeran. Cuando la mente mecánica descubre que lo que está sucediendo no es controlado por ella generalmente interfiere y los alumnos se salen de ritmo o de frecuencia.
-¿Trabajas con otros profesionales en base a estas practicas terapéuticas?
El trabajo terapéutico lo hago como docente, en general solitario, con alumnos, pero mi idea es empezar a trabajar con diferentes docentes, capacitación de docentes en este trabajo, que yo llamaría la tamborterapia,
-¿Con que técnica?
La de los “tres golpes”, que no es el formato tradicional, ni el estudio convencional de percusión.
-¿Como apareció esta técnica? ¿Como te fuiste formando?
Apareció en el año ´86 en un sueño donde un brujo me decía claramente que lo que tenia que hacer para equilibrar el bien y el mal eran tres golpes y me lo enseñaba en sus rodillas, lo empecé a practicar inmediatamente , y no deja de maravillarme hasta ahora el resultado de ese trabajo. Hoy ya tengo una metodología armada en esa técnica.
-¿Como te formaste?
Mi formación fue totalmente musical, la música es algo sagrado para mí, porque es aquello que me dio a entender que lo único que se vive es el presente, la música no se puede hacer en otro tiempo. Este sueño fue revelador para mi , no fue algo de formación de escuela, me puso a practicar en un formato que es hasta hoy mi filosofía de vida ,que tiene que ver con el presente absoluto, con las energías de la ilusión de los opuestos que serian el pasado y el futuro.
La formación (en lo que yo hoy trabajo como terapia) fue totalmente autodidacta en ese sentido. El sueño fue el disparador de una investigación que aun está viva.
-¿Como te sentís en las instituciones en donde trabajas, queres hacer algún cambio?
En mi escuela logro comodidad mediante las posibilidades que tengo para poder cambiar cosas. En las instituciones mantienen un formato que a mi juicio podría ser más flexible. No intervienen para nada en el trabajo de docencia (al menos en mi caso), eso es fantástico, pero tengo la sensación que no saben muy bien que es lo que están apoyando.
Creo que se podría hacer un cambio en toda la estructura educacional y cultural por supuesto. Creo que se están poniendo muy esquemáticos en la enseñanza, y tienen la sensación de propiedad privada, de que son ellos la cultura, y eso es un error tremendo. Es como decir que una institución como la UBA es la educación, la educación son los seres humanos que ofician de docentes en ese lugar y no las instituciones.
-¿Crees que puede existir algún cambio?
No se, seria un cambio difícil, macro, no podría ser de ninguna manera en una sola institución.
-¿Que cambios harías en las instituciones como el Rojas?
Que la participación del docente fuera más jerárquica, que proponga formatos para trabajar libre de programas y cambiaria la estructura de cobranzas, debería de ser un lugar libre y gratuito para los alumnos. Hoy por hoy el docente debe “abonar” al c. cultural la mitad de lo que pagan los alumnos, el rojas no esta pagando a los docentes sino que los docentes le pagan al rojas por ser la institución de moda. Cambiaria eso.
-¿Cambiarias algo en relación a tu técnica, tu terapia?
No, mi trabajo esta muy bien orientado y cada vez lo concientizo más.
-¿Que resulta?
En principio, un efecto en relación a la verdad con los alumnos y los que participan en este trabajo, se empiezan a manifestar en el grupo cada vez mas la sinceridad, no solo en la clase sino después, en general, relacionarse con esas energías vitales, que no se pueden encontrar a veces por los entornos en donde uno esta ubicado, y por la manera en que esta educado también. Comienzan a abandonar la estructura del ego, competitiva, del miedo.
-¿Y eso que te significa?
Para mi eso es el principio de salud. La posibilidad de desarmonizarnos, cuando el que yo llamo ego, se hace responsable de lo que uno hace, mantiene al cuerpo en estado de stress, produciendo diferentes miedos, el principal detonador de la falta de armonía en el cuerpo.
-¿Como se produce el miedo?
Se produce en un estado mental, no se relaciona (generalmente) con el presente, si con el futuro y el pasado, se origina mediante un pensamiento mecánico y produce en el ser una detonación energética contraria a las vitales. Se relaciona con la transmisión, vía educación.
-¿Por que puede tener miedo una persona?
Por muchísimas razones, pero hasta el no ser bien vista, no ser considerada por los demás, podrían ser razones para sentir miedo. Entonces va tener miedo todo el tiempo excepto cuando este sola, y ni tampoco. Esta metodología lo que hace, cuando es grupal el trabajo, es relacionar al ser con los demás seres, sin la participación del ego como responsable y hacedor de ese trabajo, sino solo en colaboración con el ser, entonces no hay temor.
El miedo es aquel síntoma que produce parálisis, se puede ir achicando el porcentaje de miedos mediante trabajos cotidianos, vamos a sentirnos cada vez más libres, porque el miedo es el principal enemigo de la salud
del ser humano.
-¿Y vos que recomendas?
Tratar de reconocer nuestros miedos y tratar de superarlos, utilizando cualquier terapia para que eso se produzca.
-Algo más que quieras decir, agregar.
Trabajo a favor de la salud y la considero condición fundamental para cualquier actividad que tengamos en esta vida. La salud como armonía de todos los centros energéticos de nuestro organismo y la enfermedad como la posibilidad de desarmonizacion de esos centros, no considero la discapacidad como enfermedad.


ENTREVISTA POR MARIANO WOLFSON:

TENDENCIAS / Por MARIANO WOLFSON
VOLVIÓ EL CANDOMBE
     
RITMO NEGRO CON AROMA PORTEÑO
 
Ahora no hay que cruzar a la otra orilla: de la mano de nuevos grupos de percusión, la música negra se va haciendo un lugar en Buenos Aires. El movimiento muestra un renovado interés por la cultura afro y se ufana de estar muy lejos del esnobismo. Como sea, ya existen varias citas sonoras a pleno cielo que permiten latir al compás de los parches.
Acaso porque llegó la hora de recuperar la calle para el festejo popular, o porque la percusión representa ese eslabón perdido de la identidad y la historia, o tal vez porque, para resistir a la globalización, había que reencontrar el camino del corazón -y es sabido que la percusión marca el latido-, la cuestión es que luego del resurgimiento de las murgas, los tambores empiezan a hacer su aparición en Buenos Aires. Así, las comparsas de candombe ya comienzan a imprimir su ritualidad

a los fines de semana de San Telmo, San Cristóbal y Parque Lezama, en tanto los grupos de fusión de varios ritmos -como La Chilinga- encuentran espacio en radios y convocan cada vez más adeptos.
"Es una manifestación de la cultura popular que se había perdido por tanto miedo y tanta dictadura. Estaba como adormecida y la nueva generación, al estar más libre de tanto palo, la toma como una posibilidad de comunicarse", argumenta Horacio López, maestro de percusión del Centro Cultural Ricardo Rojas y director del ensamble “Terrestr3s”. "Nuestra cultura europeizante -sigue- también nos alejó del tambor, porque se suponía que aquel que quisiera hacer música tenía que pasar por los conservatorios, y esto funcionó como una especie de Inquisición para la música."
En el nuevo despertar de la percusión no faltan quienes señalan cierta influencia de la moda y del éxito internacional de grupos como Olodum, el conjunto for export de Brasil. Sucede que, indudablemente, las fuentes que alimentan esta movida están en Montevideo, en lo que hace a candombe, con el piano, repique y chico, sus tres variantes de tambores abarrilados, como modelos arquetípicos; en Bahía y Río de Janeiro, de donde provienen los zurdos y repiques, tambores emblemáticos del samba y samba reggae; y en menor medida están en Cuba y el Caribe, con instrumentos como quinto, conga y tumbadora, que dan vida a la rumba y la guaracha, entre otros ritmos.
Sin embargo, también están las iniciativas propias como el proyecto La Guaira y su comparsa Dos Orillas, que buscan investigar la historia del candombe del lado de Buenos Aires y llenar los vacíos que hay en el romance de esta ciudad con los tambores. Durante el carnaval 2001 esta agrupación desfiló con sesenta "parches" de forma recta, "porque se supone que eran el tipo de tambores que se utilizaban antes y durante la época de Rosas", explica Quintín Quintana, director del proyecto.

RECUPERAR LA RAÍZ

El boom de la percusión en Buenos Aires tiene su historia. El creciente interés por la cultura negra encontró un ámbito propicio en el Centro Cultural Rojas, en 1985. "El primer curso lo organizó mi hermano, José Delfín Acosta Martínez, un afro-uruguayo que murió a manos de la policía, en junio de 1996, tras salir en defensa de dos negros brasileños", cuenta Ángel Acosta Martínez, luthier e instructor de candombe. José armó la primera comparsa, que bautizó Kalakán-Gué, en tanto que Diego Bonga, otro afro-uruguayo, quedó a cargo de las clases. "Con los talleres logramos que la gente se identificase con el candombe, algo que en realidad le es propio", apunta Acosta Martínez. En diciembre de 1998 Ángel reeditó la comparsa Kalakán-Gué en homenaje a su hermano: "Desfilamos desde San Telmo hasta Plaza de Mayo. En el Cabildo no se tocaba candombe desde la época de Rosas, con lo cual fue un hecho histórico. Y luego abrimos el carnaval uruguayo, en febrero de 1999, logrando otro hito, ya que fue la primera comparsa extranjera que participó de las llamadas en Montevideo".
Otros dos uruguayos -Juan Carlos Prieto, integrante del grupo Afro Candombe, y Claudio Artigas Martirena, mentor de la agrupación Lonjas de San Telmo- son también importantes difusores del candombe en Buenos Aires.
Posteriormente, los centros culturales barriales fueron los lugares que más motorizaron esta movida. "En la Argentina siempre hubo prohibiciones para los lupanares y los lugares donde se juntaban los negros. Todavía se dice 'cosa de negro', o trabajador 'en negro', como si todo lo negro fuese negativo y malo -señala Acosta Martínez-. Este reverdecer del candombe es una oportunidad para que la gente se saque el miedo y se acerque a la cultura afro. Además, cuando se profundiza en la esencia del candombe, uno se encuentra con cosas que no sabía que eran suyas."
Para Diego Bonga, representante del Movimiento Afro Cultural, lo importante es que no se pierda el fundamento: "Ésta es una herencia cultural que tiene mucha historia y misterio. Para lo afro la percusión es el rastro, la comunicación entre los antepasados y el presente. Allí se fue manteniendo algo, a pesar de tanta masacre. A mí el tambor me permitió aprender mucho: es un libro eterno de cosas que no me mostraban en la escuela". En lo concreto este uruguayo se opone al reemplazo del cuero o la lonja del tambor por parches de plástico: "Así se pierde el templado, el ritual del fuego, la historia, la tradición. Además, el cuero representa el sacrificio de un animal que todavía presta servicio", explica Bonga.


SER NEGRO

Santiago Comin es director de Caturga, una de las agrupaciones de referencia en el mundo local de la percusión, nacida al calor del grupo de teatro de Catalinas Sur. En su visión hemos pasado rápidamente al otro extremo, y hoy existe una veneración exagerada de la cultura negra, bastante teñida por la moda: "Ahora resulta que todos queremos ser negros, y ésa es una mentira. Obviamente si no se estudia el origen de estos instrumentos no se comprende nada: hay que prestarle mucha atención a eso. Pero si la propuesta se centra en esas raíces, creo que uno falsea su propia identidad. Por eso buscamos una estética y una identidad más personales".
Bien o mal, gracias a su capacidad para resignificarlo todo, la ciudad va generando sus propias propuestas. La agrupación “Terrestr3s”, por ejemplo, organiza un espectáculo que denomina Danzas urbanas, una suerte de "etno-rave" percusiva de una hora y media. "Ahora vamos a incorporar tambores de PVC con parche de plástico y tirantes de hierro -dice su director, Horacio López-. La idea es que se pueda tocar con cualquier cosa, hasta con baldes, para no quedar a merced de los vaivenes de precios en el mercado." Para este hombre no es tan importante el instrumento en sí, sino los fundamentos del lenguaje, para que cada cual se exprese con libertad y pueda encontrar su propia música: "Los tambores facilitan una suerte de introspección de una forma muy inmediata. La persona logra estar consigo misma, y a la vez conectarse con sus compañeros, cosa muy difícil en estos tiempos. Esto es muy fuerte para mantenerse fuera de un contexto abrumador, que nos bombardea con un sinnúmero de estímulos", argumenta López. Y agrega: "En este sentido, los tambores nos permiten reconocer y reconectarnos con el presente absoluto, que es la única realidad verdadera, y dejar de preocuparnos por el futuro virtual que nos venden, y por el pasado que fue. Si esto prende grupalmente, podríamos estar frente a una nueva manera de ver la vida".
Ángel Acosta Martínez, sin embargo, afirma que en Buenos Aires los nuevos percusionistas "están golpeando los parches, se están desahogando y no abren un espacio para escuchar lo que ellos mismos tocan, o lo que el otro propone, cuando la esencia de la percusión es entablar un diálogo... Visto de afuera parece un lugar donde la gente discute y reclama... Pero son procesos: algunos grupos ya profundizaron más y reconocen que a veces lo importante es el silencio, darle lugar al otro para que exista comunicación".
El concepto de "llamada" es central en el candombe: hace referencia al momento en que una persona sale con su tambor a la calle y empieza a "hacer madera" para convocar a la gente; también refiere a la comunicación entre los tambores, a la pregunta-respuesta y a la interacción entre los músicos. "En las comparsas uno siente que participa de una ceremonia en la cual no se le reza a ningún santo, o al menos eso no está expresado; hay más bien una necesidad de exteriorizar cosas, de juntarse y pertenecer. La gente viene temprano, templa su tambor al fuego y, mientras tanto, conversa, ése es el momento más interesante", dice Quintín Quintana.
Fiesta gratuita, al aire libre, en una atmósfera de libertad; posibilidad de comunicarse sin palabras y establecer relaciones de proximidad, sin pantallas de por medio. Hubo un tiempo en que los tambores se refugiaron en la intimidad de algunas familias. Ahora parece haber llegado el momento de sacarlos al sol. Quizá sea cierto lo que canta Divididos: "La historia escrita por vencedores no pudo hacer callar a los tambores".

FOTOS PATRICIO PIDAL



ENTREVISTA POR MATIAS LAMOURET:

Entrevista de periodismo independiente

- ¿Qué balance puede hacer luego del éxito que significó la cuarta edición de Buenos Aires Percusión?
R: Bueno, por lo que significa la calidad del evento me parece que todavía no alcanza los niveles de respeto que se tiene para con los artistas, así como tampoco para con el publico. El hecho que sea entrada gratuita no significa que no se tengan derechos y la organización no esta todavía en función del espectáculo sino más bien en el cuidado de sus propios intereses.
- Si bien la percusión está en pleno crecimiento, aún no llegó a ser popular, ¿entonces cómo ve usted el apoyo del Gobierno de la Ciudad en este tipo de festivales?
R: El gobierno de la ciudad esta aprovechando este nuevo modelo del arte percusivo, el fenómeno de la percusión empieza en los años `90 en el cual “terrestr3s” es uno de los primeros grupos en salir a tocar “solo percusión” luego en el ´95 llega “Stomp” el grupo de percusión liderado por un baterista ingles y a partir de ahí comienza el ascenso de los grupos de “solo percusión”, el gobierno de la ciudad se sube a este movimiento y desde ahí figura, yo no veo apoyo.
- Tras 15 años de haber fundado ‘Terrestr3s’ y con varios años de enseñanza de por medio, ¿qué aspectos de la percusión podría considerar que resultan cautivantes para el público argentino?
R: El publico en general todavía no alcanza a descubrir las posibilidades y la importancia de la percusión, de todas formas muchas personas creían que percusión era “la batucada” u otros ritmos brasileros y que siempre era estridente y hasta ensordecedora, en estos tiempos se esta dando cuenta de la variedad de posibilidades tímbricas y de estilos. El publico de “terrestr3s” se encuentra con una orquesta en donde se pone de manifiesto el equilibrio entre lo intuitivo (la danza) y lo intelectual (los arreglos), en este caso lo cautivante es el ajuste y la rítmica mantrica
- Usted explicó alguna vez que empezó a trabajar en el método mántrico a mediados de los ’80, época en la que el rock eclipsaba -por lo menos en Argentina- a todo tipo de música para jóvenes, ¿toma con un logro personal que hoy en día haya varios jóvenes interesados en el ritmo que usted hace?
R: De ninguna manera es esto ningún logro personal, creo que el fenómeno de la percusión esta dado planetariamente por un acercamiento a nuestras raíces como seres humanos. Estamos en un tiempo de muchos cambios y el acercarnos a nuestras raíces es sin duda uno de los caminos a tomar para poder entender como debemos seguir evolucionando como seres humanos, esto en cuanto a lo artístico se convierte en diferentes manifestaciones y la percusión es uno de los elementos de la música más primitivo relacionándonos a todos con lo ancestral. En mi caso, solo estuve donde tenía que estar.
- El rock nacional pasó de reunir bandas en pequeños sótanos a convocar miles de fanáticos en estadios, ¿se imagina ‘Terrestr3s’ en River? ¿Cree que la percusión puede lograr semejante magnitud?
R: No se si “terrestr3s” pero creo que si llegara a ser un negocio, mas de un empresario se apuraría a llevar un grupo de percusión a River. Por mi parte espero para “terrestr3s” un publico de admiradores mas que de fanáticos y le temo a las modas, ya que las modas desvirtúan todo y sacan provecho de lo genuino hasta no dejar nada, para pasar a otra cosa y así seguir su único destino, el consumismo.

Matías Lamouret.
Periodismo independiente


NOTA DE ANA:

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Percusión cerebral y ritmos étnicos.
por Ana Lema

El grupo de percusión Terrestr3s toca en función a una célula rítmica, denominada de los Tres Golpes. Horacio López, quien la descubrió y la puso en práctica, afirma "la misma actúa sobre los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, activando así los centros intelectual-intuitivo y emocional-motor, y proporcionando el bienestar corporal"
Horacio López, músico de sesión, compositor y docente, conforma el grupo de percusión Terrestre3s, en 1990.
Los percusionistas, sus voces, y los acordes de piano, bajo, guitarra, pads de batería electrónica y teclado, se unifican en una célula rítmica que afecta los dos hemisferios del cerebro, provocando el bienestar corporal", explica el director de este grupo porteño que trabaja fusionando ritmos, tales como jazz, blues, tango y "candombe urbano", como prefieren denominarlo ellos mismos.
La banda, lleva editada una producción independiente, grabada en vivo durante su primer show, el mismo que reunió a casi 600 personas, y al cual estuvieron invitados dos dj´s. Esta conjunción dio origen a la denominación ciberétnica.
Su música es alegre y esconde un trasfondo, casi místico "En 1986 descubrí esta técnica conformada por una célula rítmica, basada en Tres Golpes. Fue a través de un sueño en el que se me apareció un brujo indio y me reveló -lo único que hace falta en el mundo para equilibrar el bien y el mal, son solo tres golpes-, luego se arrodilló y tocando sobre sus rodillas me mostró como ejecutarlos. Cuando desperté, tomé un papel y una lapicera, y comencé a componer en base a lo que el brujo me había transmitido.
Tiempo más tarde, estudiando la técnica, comprendí que reúne la célula básica de toda la música étnica conocida en el mundo", expone López. "Incluso Piazzolla la utilizó en sus composiciones sobre tango, claro que incorporándole algunas variaciones propias de dicho ritmo y sobre todo su genio", agrega.
La idea de equilibrio corporal es un de las premisas básicas de la mencionada técnica musical "El activar ambos hemisferios cerebrales, hace que nuestra música se perciba como una secuencia de ritmos en la que el público se va adentrando. Sería algo así como un mantra". Las palabras del director se hacen evidentes al escuchar la forma de cantar los temas, por ejemplo "La Casa de Tere", título que constituye la letra del tema, el cual repica a lo largo de toda la canción.
De la misma manera, repican sobre el papel las líneas apiladas de los símbolos del I- Ching, que se entremezclan con los símbolos o notas de las partituras tradicionales. "En 1994, me encontraba dando clases de percusión, en un conocido centro cultural, de Buenos Aires. Ya había empezado a implementar la técnica de los Tres Golpes, pero se me hacía difícil transmitírselo a mis alumnos ya que, no todos captaban esta célula rítmica, de manera auditiva, por otro lado el preconcepto por la música escrita tradicionalmente es tan fuerte que apenas escribía una corchea se ponían todos nerviosos. Por ese entonces, llegó a mí un libro sobre el I Ching, empecé a estudiarlo, y encontré que los símbolos de este sistema de adivinación coincidían exactamente con la técnica que venía trabajando. De modo tal que comencé a componer partituras fusionando los símbolos de la música tradicional, con los símbolos del I Ching. Desde entonces, todos mis alumnos pudieron leer lo que tocaban".
En 1999, el grupo integrado por los percusionistas Ernesto De Vera, Alejandrita, Flavia Kinisberg, Flavia Martínez, Gisela Trica, Horacio Freire, Javi, Javier Kullock, Julia Marconi, Marcelo Lázaro, Marcelo Riva, Mariana Moyano, Natalio López, Pablo Angulo, Pablo Sandoval, Valeria Peroni, Sebastián Bistolfi, Yamila Paula y Alejandro Rapetti, incorpora bajos, guitarras, teclado, piano y batería electrónica. Entonces, Nicolás Gonzáles Gotilla, Matías Gonzáles y Pedro Haedo se unen al proyecto.
Actualmente López lleva escritos algunos libros que transmiten esta técnica de Tres Golpes, sin embargo asegura "no creo en la propiedad privada, mucho menos en lo que hace al arte. Ya demasiado tenemos con que todo esté delimitado en este mundo como para, además, delimitar los conocimientos artísticos. Por otra parte, creo que todo el conocimiento sobre las cosas del mundo, se hallan en el interior de cada ser humano, son parte del inconsciente colectivo. En mis alumnos encuentro un ejemplo concreto sobre esto, por ejemplo, cuando alguno de ellos comprende un tema y comienza a ejecutarlo, también comienza a sentirlo en su propio interior, de alguna manera esto demuestra que el conocimiento estaba previamente el él, solo que no lo había descubierto aún. Lo mismo ocurre con todo, yo tuve la suerte de que esta técnica me fuera revelada, sin embargo no la ciento como propiedad mía. Todos los seres humanos podemos acceder al conocimiento del universo, cada uno lo hará por su propia vía, solo está en nosotros estar abiertos como para percibir dichas experiencias y hacerlas tangibles".


CUADERNILLO